Las próximas Navidades se presentan muy difíciles para todos, las crisis sanitaria, social y económica, galopantes, hacen muy complicado y difícil tener la mente clara. 

Nuestro colectivo, el de los jubilados y pensionistas, en la crisis económica anterior, fue a través de nuestras pensiones el puerto refugio de muchas familias, y evitamos que muchas de ellas cayeran en la más profunda indigencia.

Ahora, en estos momentos, está ocurriendo lo mismo, muchas familias sobreviven con las pensiones de sus mayores y, por cierto, lo hacemos con mucho orgullo.

Pero estamos ante un Gobierno que se autoproclama progresista y defensor de los más débiles, lejos de la realidad sus acciones desmienten este predicado, quienes pretenden que quien más tenga más pague, resulta que han ido a lo fácil a las puertas de las Navidades y en plena pandemia para saciar su afán recaudatorio.

El cambio de criterio, sin notificación y con oscurantismo, de las retenciones de pagos pendientes a Hacienda es bochornoso, aunque esté avalado por la legalidad.

¿Acaso era necesario, en este momento, este cambio de criterio y esquilmar a 75.000 pensionistas en plena pandemia? No, absolutamente no, les importa un bledo que hayan generado dificultades económicas a pensionistas, son los débiles los que siempre sufren las decisiones arbitrarias de nuestros dirigentes, ¿hasta cuándo lo vamos a permitir?

Que hubiera ocurrido si esto lo hubiera realizado otro Gobierno, pues lo mismo, tanto nos da de qué color sea, hay que tener muy poca o nula consideración y respeto hacia nuestros mayores, para ejecutar esta acción en estos momentos. Reiteramos nuestro rechazo a este tipo de decisiones, las cuales, son incomprensibles y perjudiciales para los que deberían estar más tenidos en cuenta, más atendidos, más reconocidos, etc., nuestros mayores y pensionistas.

Desde Tercera Edad en Acción exigimos una rectificación inmediata y la vuelta al sistema de retenciones a plazos como se estaba realizando hasta la fecha. Esta rectificación pasa por la devolución, con carácter urgente, del dinero esquilmado a los pensionistas afectados.

Estos hechos, nos hacen reafirmarnos que nunca como ahora ha sido tan necesario que nuestro colectivo esté en las Instituciones, nuestra experiencia y compromiso evitaría estos despropósitos. Aunque nuestra esperanza es nula a que este desconocido gobierno rectifique, dadas las declaraciones de algunos de sus miembros, menospreciando a las generaciones de mayores de su propio partido.  

Tercera Edad en Acción aboga y anima a pasar a la ACCIÓN, para que, con nuestro trabajo y dedicación, y la confianza de todos nuestros jubilados y pensionistas impidamos estas injusticias incompresiblemente legales.