La Región de Murcia se enfrenta a una de las mayores contradicciones del panorama urbanístico español: dispone del mayor potencial edificatorio del país y, sin embargo, continúa inmersa en una crisis de acceso a la vivienda que afecta especialmente a jóvenes, familias trabajadoras y colectivos vulnerables
Según datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, existen hasta 158 grandes bolsas de suelo con capacidad para desarrollar más de 350.000 viviendas. Sin embargo, apenas un 5% de ese suelo está preparado para construir de forma inmediata. El resto permanece bloqueado por falta de urbanización, trámites administrativos complejos o ausencia de planificación efectiva
Este desfase entre potencial y realidad pone de manifiesto un problema estructural de gestión. La lentitud burocrática, la falta de inversión en infraestructuras básicas y la escasa coordinación entre administraciones están impidiendo que el suelo disponible se traduzca en viviendas reales
A esta situación se suma otro dato especialmente preocupante: más de 100.000 viviendas permanecen vacías en la Región. Este fenómeno evidencia que el problema no es únicamente de oferta, sino también de acceso y de modelo. El mercado no está respondiendo a las necesidades sociales, sino a dinámicas especulativas o de inversión
Mientras tanto, los precios continúan al alza y el acceso a la vivienda se convierte en una barrera creciente para buena parte de la población
Desde Tercera Edad en Acción consideramos que es urgente un cambio de enfoque. No basta con señalar el potencial urbanístico: es necesario activarlo con medidas concretas. Apostamos por simplificar los procedimientos administrativos, movilizar la vivienda vacía mediante incentivos y regulación, impulsar vivienda asequible y garantizar la inversión en infraestructuras que permita desarrollar suelo de forma efectiva
La vivienda no puede seguir siendo una promesa sobre el papel. Debe convertirse en una realidad accesible para toda la ciudadanía



