El debate vuelve a girar en torno a los jubilados y las pensiones. Se anuncia que en 2026 se revalorizarán un 2,5%, lo que supondrá un incremento de 6.500 millones de euros en el gasto de la Seguridad Social. El mensaje que subyace es claro: las pensiones son el agujero negro de las cuentas públicas.
Pero, ¿es realmente justo este planteo?
Los pensionistas no son un gasto improductivo: son ciudadanos que durante 40 años o más han cotizado, han trabajado, han aportado al sistema. Lo que hoy reciben no es un regalo, ni un privilegio, es el derecho que se ganaron con su esfuerzo y su sacrificio. Sin embargo, una y otra vez, el foco de los ajustes recae sobre ellos, como si el bienestar del país dependiera únicamente de recortar a quienes ya han dado todo.
Mientras tanto, ¿qué ocurre con los otros gastos improductivos del Estado?
Subvenciones que nadie fiscaliza, duplicidad de organismos, proyectos faraónicos que nunca se terminan, gastos políticos desmedidos… ¿Por qué no se habla de eso? ¿Por qué siempre se señala al mismo colectivo, el de los mayores, como si fueran culpables de los males del presente y la amenaza del futuro?
Lo más preocupante es el relato que se está instalando: enfrentar a los que cotizaron toda su vida y generaron un derecho futuro, con los jóvenes que apenas empiezan a aportar y que desconfían de que algún día recibirán lo mismo. Es un error gravísimo. Dividir a la sociedad en generaciones solo fortalece a quienes buscan excusas para no gestionar con responsabilidad el dinero público.
Desde Tercera Edad en Acción lo decimos con claridad: los pensionistas no son el problema, son parte de la solución. Su experiencia, sus aportes pasados y su presencia activa en la sociedad deben ser valorados. Si el sistema necesita reformas, que se empiece por revisar los gastos innecesarios y el despilfarro, no por mortificar siempre a los mayores.
Este partido nació para defender la dignidad de todos los ciudadanos, no solo de los mayores. Porque el futuro de las pensiones es el futuro de todos. Hoy son ellos, mañana seremos nosotros.
Suma tu voz. Únete a Tercera Edad en Acción. Porque juntos, podemos exigir un país que respete a quienes ya lo dieron todo y que garantice un futuro justo para las próximas generaciones.



