Mientras miles de autónomos jubilados sobreviven con 900 € al mes, el sistema continúa penalizando a quienes sostuvieron la economía durante décadas. Tercera Edad en Acción propone medidas urgentes para corregir esta desigualdad.
En la Región de Murcia, los autónomos jubilados perciben una pensión media de apenas 900 euros mensuales, es decir, un 28 % menos que los trabajadores asalariados. Esta diferencia no solo es económica: es una brecha social, generacional y estructural que castiga directamente a quienes más han contribuido al tejido productivo del país durante toda su vida laboral.
No hablamos de cifras aisladas, sino de personas mayores —muchos por encima de los 66 años— que levantaron comercios, oficios, servicios y pequeñas empresas que sostuvieron la economía regional durante décadas. Hoy, reciben una jubilación que no refleja el esfuerzo acumulado.
Según UPTA, esta situación ya no solo es injusta: pone presión real sobre el sistema público de pensiones y sobre la sostenibilidad futura del RETA. Es decir, además de castigar a los mayores de hoy, amenaza también a los trabajadores del mañana.
Pero lo más grave es que esta problemática se ha convertido en un tema invisible. Nadie parece dispuesto a hablar de la desigualdad estructural que sufren los autónomos mayores. No aparece en el debate político, ni en las agendas mediáticas, ni en los programas de gobierno.
Un país que penaliza a quienes trabajaron más no puede llamarse un país justo.
Desde Tercera Edad en Acción, denunciamos públicamente esta brecha como una forma evidente de discriminación hacia nuestros mayores autónomos. No es aceptable que quienes trabajaron hasta el último día para sostener sus actividades tengan hoy pensiones por debajo de la dignidad básica.
La política no puede seguir dándoles la espalda. El Estado no puede seguir beneficiándose de su esfuerzo mientras les devuelve migajas.
Para solucionar esta injusticia histórica, proponemos:
- Revalorización inmediata y progresiva de la pensión mínima de autónomos mayores
Igualación paulatina con la pensión media contributiva de los asalariados, hasta eliminar la brecha del 28 %.
Ningún autónomo mayor debe seguir viviendo con ingresos por debajo del umbral de dignidad.
- Reconocimiento económico por años reales de actividad autónoma
Implementar un coeficiente corrector favorable para quienes hayan cotizado más de 35 o 40 años, compensando periodos en los que el sistema permitió cotizar por bases mínimas sin alternativas reales.
- Fondo estatal de apoyo a autónomos mayores
Un fondo destinado a complementar pensiones bajas y otorgar ayudas específicas para mayores autónomos vulnerables, financiado con parte de los excedentes recaudatorios de autónomos activos.
España tiene una deuda moral y política con quienes sostuvieron su economía desde la trinchera del trabajo autónomo. No se puede construir un país moderno sobre la desigualdad estructural que hoy sufren miles de mayores.
Ha llegado el momento de respetarlos, protegerlos y garantizarles una vejez digna.
Únete hoy a Tercera Edad en Acción. Defendemos a quienes durante toda su vida defendieron a España. Es tiempo de cambiar las cosas.



