El pasado verano, España dio un paso simbólico en conciliación: tanto madres como padres tendrán 17 semanas de baja completamente remunerada, con 2 semanas adicionales para cuidado que pueden usarse hasta los ocho años del menor. Esto sitúa al país junto a Finlandia como los únicos en la UE con permisos igualitarios, aunque aún está pendiente la aprobación parlamentaria.
Estos cambios pueden verse como un avance progresista, pero también reflejan cierta cautela. El objetivo inicial contemplaba 20 semanas de baja, tal como se prometía en programas electorales de 2023, pero el texto actual se queda corto. Los partidos en coalición (PSOE y Sumar) aseguran que el debate sigue abierto, aunque con el candado de una mayoría parlamentaria frágil.
Reflexión desde nuestra visión moderada
En Tercera Edad en Acción queremos destacar dos ideas: primero, que este avance demuestra que la política puede adaptarse a las necesidades familiares y generar pasos en igualdad; segundo, que no pretendemos revoluciones inmediatas, sino mejoras consensuadas y pausadas.
Creemos en la participación, no en promesas grandilocuentes
El partido defiende:
- Consultas ciudadanas, especialmente entre familias y trabajadores, para valorar realmente cuántas semanas son necesarias.
- Evaluación periódica de estas medidas, con posibilidad de mejora gradual en función del impacto real en bienestar familiar.
- Transparencia total en los costes y financiación, evitando el populismo fiscal.
La extensión hasta 17 semanas es una señal positiva. Igual que una vela en la oscuridad puede guiarte sin iluminarlo todo, esta reforma simboliza una vía para la justicia social progresiva. No se trata de acelerar a cualquier precio, sino de garantizar que el marco legal y el tejido social se fortalezcan juntos.
Como partido intergeneracional, creemos en avanzar sin imposiciones: escuchando, evaluando y regulando de forma participativa.
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