Barcelona, 13 de Diciembre de 2020

Esta mujer, abogada, es la presidenta nacional del partido político Tercera
Edad en Acción, la cara visible de una nueva formación ambiciosa, que busca
dar el salto a la política activa de la mano de «diez millones de pensionistas».
Una bolsa importante de potenciales electores con los que hacer un “reset”
institucional.

–¿Cómo nace el partido? ¿Qué busca cambiar?

–Nace de la mano de personas mayores, muchos de ellos jubilados y
pensionistas, cansados de sentirse engañados continuamente por los
gobiernos, y que consideraron que su voto no les servía para nada. En 3e en
Acción no somos políticos, somos gestores, hemos gestionado nuestras
profesiones, nuestras familias y nuestras vidas, y nos hemos visto obligados a
tener un partido político para que nuestra voz se oiga en el Congreso.

–¿En qué se diferencian de las formaciones tradicionales?

–La diferencia es que somos gestores, queremos desbloquear la política actual
y cambiar las formas de gobierno donde a los mayores se les tengan en cuenta.
El país necesita un «reseteo» a todos los niveles. En primer lugar, defendemos
a los jubilados y pensionistas, defendemos a los mayores de 50 años, entre los
que hay muchísima discriminación laboral; defendemos unas pensiones
dignas. Defendemos a las personas mayores, a las personas con discapacidad
y sobre todo luchamos por la no discriminación por razón de edad. No hace
mucho hemos visto, durante la Covid-19, a algunas personas que por tener
patologías previas o por la fecha de nacimiento han sido relegadas a no entrar
en las UCI.

–Se definen como un partido sociológico y de consenso.

–Somos un partido más sociológico que ideológico, las ideologías son del
siglo XIX, el modelo de sociedad era completamente diferente a la sociedad
actual, las diferencias ideológicas sólo sirven para acentuar las diferencias
políticas tal como estamos viendo los últimos meses en el Congreso. Somos
un partido transversal. Somos moderados, aceptamos que se haya tenido una
ideología anterior, pero se deben aceptar y cumplir nuestros estatutos. Nos
hemos dado cuenta de que para cada problema necesitamos una solución, en
la que la ideología no es importante. Lo importante es solucionar los
problemas que tiene la nación. Si un día llegamos al Congreso no tenemos que
despreciar a otro partido porque piense distinto, los escucharemos, veremos
qué nos une y qué aporta cada uno. Hay que trabajar juntos. Eso sí, nuestro
marco de actuación es la Constitución, las leyes y los Estatutos de Autonomía
de cada comunidad. Somos constitucionalistas porque la madre de la
democracia es la soberanía de los ciudadanos, la soberanía popular.

–¿Se presentarán a las elecciones catalanas de febrero?

–La intención es presentarnos a las autonómicas de Cataluña. Estamos muy
estructurados en toda España, pero ahora nos ha cogido justo en medio del
coronavirus y no sabemos la dificultad que nos encontraremos con la recogida
de avales, pero queremos presentarnos y nos estamos organizando para ello.

–¿Qué plazo se marcan para dar el gran salto al Congreso, a la política
activa?

–A partir de ya, nos vamos a presentar a todas las elecciones que vengan por
delante. Vamos a por ello, vamos a llegar al Congreso, vamos a gobernar y
hoy por hoy somos el único partido capaz de lograr una mayoría absoluta de
nuevo. ¿Por qué? Somos casi diez millones de pensionistas, otros siete están a
punto de jubilarse y cuatro millones y medio de personas con discapacidad; no
tenemos por qué creer en lo que nos prometen otros, todo sabemos que ahora,
tenemos nuestro partido.

–¿Qué propuesta hacen sobre las pensiones?

–La pensión mínima debe estar muy cercana al sueldo mínimo
interprofesional, no se puede vivir con menos de eso. ¿Cómo? Proponemos
eliminar el gasto inútil, la duplicidad de cargos y el exceso de asesores. Los
ciudadanos en general estamos deseando saber qué estrategia económica y
empresarial proponen desde el Gobierno, porque ahora todo pasa por subir
impuestos, por ejemplo a los autónomos. Si la empresa no crece y no
ayudamos a los empresarios, la justicia social es imposible.

–¿Es viable aguantar el sistema público o qué modelo plantean?

–De momento tenemos un sistema de pensiones público y las personas, por su
parte, han cumplido con este contrato, el Estado no puede hacer cambios
drásticos unilateralmente, se podrían plantear cambios en el futuro, pero no
ahora. Otro de nuestros pilares es la creación del Ministerio de la Tercera
Edad y Discapacidad, así como las correspondientes consejerías en las
comunidades autónomas para llevar a cabo todo tipo de políticas de
protección a las personas mayores, desarrollar la ley de dependencia, que no
se está cumpliendo por culpa de la falta de aportaciones del Estado, y unificar
las ayudas. Otra de nuestras propuestas es permitir trabajar a las personas
jubiladas que lo quisieran principalmente creando puestos de trabajo.

–La pandemia ha puesto al descubierto las deficiencias que hay en
nuestro sistema para atender a nuestros mayores. Por ejemplo, los datos
certifican que las posibilidades de fallecer por Covid en una residencia se
multiplican. ¿Qué plantean en este sentido?

–La inspección en residencias públicas y privadas no está funcionando. Se ha
puesto al descubierto, no ya la tragedia de la pandemia, sino las condiciones
en las que se encuentran muchos centros. También pensamos que las
residencias se tienen que especializar, no es conveniente mezclar gente que
está muy mal con gente en buen estado de salud, apostar por centros mixtos y
por el cohousing. Es decir, alojamientos que tengan todos los servicios, con
clínicas y establecimientos adaptados.